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Padres comparten ideas para limitar el tiempo de los niños frente a la pantalla


Desde el momento en que llegan de la escuela mis hijos ya me saludan rogando y suplicando por algún tipo de estimulación electrónica. Puede ser mi iPhone, la computadora, el Wii o la televisión; ¡cualquiera les viene bien! Si bien me agrada la idea de que entiendan de computación, también siento la necesidad de proteger sus mentes, que están en pleno desarrollo. Me estoy preguntando permanentemente cuánto es demasiado y cómo puedo establecer límites de “tiempo de pantalla” que se hagan cumplir.

Consultamos a padres y educadores de padres sobre distintas maneras de permitir a los niños una dosis de tiempo saludable frente a la pantalla.

Impacto de los medios audiovisuales


La investigación demuestra que el uso intensivo de medios electrónicos audiovisuales (videojuegos, televisión o Internet) puede tener impactos muy significativos en los niños, habiéndoselos relacionado con el comportamiento agresivo, aumento de peso, menor actividad física y problemas de sueño. Sin embargo, ha de considerarse que también pueden beneficiarse de programas educativos de calidad. (Para leer más sobre investigación del consumo infantil de medios electrónicos vaya a http://es.4children.org/issues/2011/winter_2011_2012/children_and_electronic_media.)

“El tiempo de pantalla está relacionado con la falta de atención y de concentración”, añade Susan Linn, de Campaign for a Commercial-Free Childhood. “Además, cuanto más tiempo pasan frente a la pantalla, más difícil se les hace apagar [los aparatos],” añade.

Establezca límites


La Academia Americana de Pediatría y otros grupos recomiendan que los niños no pasen más de dos horas por día frente a la pantalla consumiendo medios audiovisuales, dice la profesora de Psicología de Humboldt State University Tasha Howe.

Los padres deben estar atentos a equilibrar el tiempo que pasan los niños frente a la pantalla de estos medios electrónicos y otras actividades, y también a programas de calidad, recomienda Caroline Knorr, editora en temas de desarrollo infantil para Common Sense Media. “Asegúrese de que su hijo esté recibiendo una mezcla variada de actividades que fortalezcan su cuerpo, su cerebro y sus habilidades sociales. Además, busque programas que estimulen la imaginación, el pensamiento abstracto, e incluso juegos de cooperación,” añade.

Los expertos también recomiendan a los padres que limiten la exposición de los niños a programas violentos y a la publicidad. Tessa Jolls, presidenta del Center for Media Literacy, recuerda una discusión con su hijo cuando determinó que no le compraría un videojuego de contenido violento. “Estaba muy enojado por eso,” cuenta. “Entonces le expliqué por qué no estaba de acuerdo con el contenido y no cedí. Los padres no tienen por qué comprarles películas R-rated [prohibidas para menores de cierta edad] o videojuegos violentos,” añade.

Haga un trato


“Siéntese en una reunión familiar y haga un contrato [sobre el uso de los medios electrónicos de sus hijos], permitiéndoles que puedan participar de algún modo en [la creación de] las reglas y sus consecuencias,” dice Howe. Hizo un contrato con su hijo cuando tuvo su primer teléfono celular el año pasado. El acuerdo incluía reglas sobre cuándo estaba bien enviar mensajes de texto, cuándo el teléfono había de quedarse en casa, cuándo se lo pondría en el cargador a la noche, y qué pasaría si el teléfono se rompía o se perdía.

Vigile el uso de los medios electrónicos


Howe permite a sus hijos un tiempo fijo de pantalla cada día. Si “se pasan del tiempo permitido lo deducimos del día siguiente”, dice. “Si se pasan 15 minutos pierden [acceso a] los medios electrónicos por dos días.” Ella también observa por encima de los hombros de los chicos para ver cómo juegan a algún videojuego. “De hecho a mis hijos les gusta [que haga] eso porque quieren explicarme todo sobre el juego”, añade.

Pat Cremer, una madre de San Carlos con cuatro niños de entre 3 y 9 años, controla el tiempo de pantalla de sus hijos con un temporizador, el cual utiliza para llevar la cuenta del tiempo que leen. Cuanto más leen, o leen a sus hermanos, o escuchan cuando se les lee, más tiempo de pantalla tienen permitido. Cremer también graba programas de televisión para que sus hijos puedan saltearse los anuncios.

Asimismo, los padres deben supervisar el uso de Internet de los niños, dice Dimitri Christakis, del Instituto de Investigación Infantil de Seattle. Por ejemplo, “yo recomiendo que si su hijo está en Facebook, el padre también lo esté y se convierta en su ‘amigo,’” añade. Esto permite a los padres ver lo que los niños están publicando y hacer un seguimiento de los amigos que tienen en la red. Christakis y su hijo llegaron a un acuerdo: él sería ‘amigo’ de su hijo en Facebook, pero prometió no publicar nada en su cuenta, dice.

Hable de lo que sus hijos ven en pantalla


“Las películas, los programas de televisión y los videojuegos están llenos de estereotipos,” dice Knorr. “En las representaciones que se hacen en los medios [electrónicos y de comunicación masiva] los héroes que son blancos y de sexo masculino superan en gran número a las mujeres y minorías.” Los padres pueden ayudar a los niños a pensar de forma crítica sobre los mensajes que ven en los medios. Knorr sugiere las siguientes estrategias.

Lleve la cuenta de los personajes que ve. Pregúntele a los niños si ven algún tipo de conexión entre la etnicidad y el género de los personajes y la manera en que se los retrata en el programa o videojuego. Hable con ellos de estas observaciones. Pregúntele a los niños qué piensan de los héroes y villanos en los videojuegos y películas. ¿Qué aspectos de estas representaciones reflejan sus valores, y cuáles no?

Busque productos que promuevan imágenes positivas (consulte la sección “Recursos”) y póngase en contacto con las compañías de medios acerca de los estereotipos en sus productos.

Cuando los niños de Howe están mirando televisión ella les hace compañía durante algunos minutos; les pregunta sobre los personajes, de qué va la historia, y habla con sus hijos cuando ve algún tipo de maldad, insultos o personajes denigrantes. Recuerda una vez que su hijo llegó de la casa de un amigo diciendo: “‘Lo único que quiere hacer mi amigo es jugar a esos videojuegos violentos; le dije que no era muy divertido y que deberíamos ir a jugar baloncesto.’ Por lo tanto, si bien jugó un juego que se suponía que no debía, sólo duró unos minutos,” añade.

Cuando la hija de Jolls “se había obsesionado con la serie de televisión Friends,” Jolls aprovechó la oportunidad para hablar con su hija sobre los valores de la familia. Jolls y su hija hablaban de cómo se comportaban algunos de los personajes y por qué algunas de las relaciones no habían funcionado. Con el tiempo su hija decidió no ver programas de ese tipo “basada en su propio juicio,” dice Jolls.

Conviértase en un modelo a seguir


Los padres deben dar el ejemplo usando los medios de la misma manera en la que quieren que lo hagan sus hijos, dice Knorr. Por ejemplo, “no lleve teléfonos celulares a la mesa. Apague el televisor cuando no se estén mirando [programas] de forma activa. Grabe los programas que puedan resultar inapropiados para sus hijos y véalos cuando los niños no estén presentes,” añade.

“Hágase tiempo para una noche de juegos en familia, deportes, cenas familiares y [también tiempo] para hablar,” añade Howe. “Si no tiene aparatos electrónicos encendidos todo el tiempo, tampoco resultarán tan atractivos para los niños.”


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