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Padres bloquean ampliación de planta de energía


Traducción al castellano: Lucrecia Miranda 

Cuando Diana Vera escuchó en 2007 que la Comisión de Energía de California estaba planeando construir una planta de energía eléctrica más grande en su vecindario, la madre y abuela de Chula Vista empezó a mobilizarse. Una planta más grande hubiera sido “como poner un dinosaurio en medio del salón”, dice. “¡Era tan injusto para la comunidad!”

El plan de la Comisión de Energía hubiera más que duplicado el tamaño de una planta de energía eléctrica ya existente, y estuviera ubicada cerca de una escuela primaria y de una urbanización para jubilados. La planta “hubiera funcionado más a menudo y podría haber emitido niveles de polución considerablemente más elevados”, dice Laura Hunter de la Environmental Health Coalition (EHC) [Coalición para la Salud Ambiental]. La contaminación del aire puede causar asma y otros problemas de salud, particularmente en los niños.

La EHC reunió a residentes de Chula Vista para combatir de forma efectiva la expansión de la planta de energía eléctrica. Los residentes trabajaron para:

Aprender sobre el asunto

La EHC ayudó a contratar un abogado y a informar sobre el tema a la comunidad. Los residentes asistieron a una sesión de formación sobre los impactos en la salud de la planta de energía y sobre cómo pasar a la acción escribiendo cartas y testificando en audiencias públicas.

Los residentes se implicaron en la campaña, dice Hunter, porque “vieron lo que sucedió cuando antes no se hicieron oír [respecto de la central eléctrica original]. Tuvieron que cargar con una planta de energía eléctrica que no querían”.

Implicar a la comunidad

“Fuimos de puerta en puerta para informar a los vecinos y explicar a la gente qué es lo que estarían inhalando”, dice Carlos López, padre y activista de la comunidad. “Les animamos a luchar por su derecho a respirar aire limpio. Teníamos que proteger a los niños”, dice.

“Mucha gente decía: ‘Estás perdiendo el tiempo’”, añade Vera, “pero seguí yendo porque creía en esto”.

Obtener apoyo del gobierno local

Los residentes pidieron al miembro del concejo deliberante de la ciudad Rudy Ramírez que apoyase la campaña. “Fuimos a hablar con él”, dice López. “Él ya estaba informado sobre el tema y pensaba de verdad en los niños”.

Ramírez, padre de un niño de 8 años, dice que apoyó la campaña “no sólo por los posibles efectos sobre la salud, [sino también porque] pensaba: ¿cómo se sentirían los niños sabiendo que su comunidad permitió que sucediera algo así?”

Ponerse en marcha

“Escribimos cartas, hicimos firmar peticiones”, dice López. Los residentes también declararon en audiencias celebradas por la Comisión de Energía en Chula Vista y en varias juntas en el ayuntamiento. Al principio los padres inmigrantes tenían dudas sobre si implicarse o no, dice Ramírez, pero “muchos que normalmente no vendrían al ayuntamiento protestaron e hicieron oír sus voces”.

La Comisión de Energía celebró todas las audiencias en Chula Vista, dice Hunter, lo cual “permitió a la comunidad compartir su aportación”.

¡Éxito!

En junio la Comisión de Energía votó denegar la ampli-ación de la planta de energía eléctrica. “Estoy muy or-gullosa de mi comunidad”, dice Vera sobre la victoria, “y he ganado más confianza en mí misma; dije que nunca me rendiría y no lo hice”.

Para obtener más información: Environmental Health Coalition (Coalición de Salud Ambiental), 619-474-0220; www.environmentalhealth.org


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