PDFs y Herramientas

Diferentes avenidas para que los niños se topen con números

A través del juego, con el apoyo adecuado, los niños pueden aprender los números y otros conceptos matemáticos


Traducción al castellano: Fanny Kraiem  

Me puede dar cinco sándwiches por favor,” le dijo Kelly Twibell a su mesero de cuatro años. Ese día, antes de que los niños llegaran, los maestros habían abastecido el área de la cocina del salón de clases con utilería de restaurante: caja registradora, dinero de juguete, libretas para anotar las ordenes. “Al ir habilitando las áreas, tratamos de pensar en diferentes avenidas para que los niños se topen con números,” explica Twibell, coordinadora preescolar en UC Davis Child and Family Studies.

Los programas como los de Twibell introducen a los preescolares a los conceptos matemáticos a través del juego en lugar de a través de la instrucción formal. En el Child Care Center de Concord, la maestra Desirée López comenta que conceptos matemáticos como “números, patrones, relaciones y medidas,” pueden ser parte natural relevante y divertida del juego de los pequeños.

Creación de ambientes llenos de números

“En el área de matemáticas,” dice  López, “tenemos materiales para que los chicos midan, hagan secuencias, clasifiquen, pesen y desarrollen conciencia especial”—tasas para medir en el área de manejo de la casa, agua, y areneros; rompecabezas, cadenas con eslabones de colores para conectar en diferentes secuencias.  “Tenemos un reloj de pared a nivel de los niños y un póster con el horario del día con el dibujo de un reloj indicando la hora, dibujos de la actividad de esa hora, y palabras describiendo lo que pasa en esa hora.”

En Oakland, en varias estaciones de aprendizaje del Centro Educacional de Harriet Tubman, la maestra Da’Monica Robinson incluye rompecabezas y juegos que  hacen hincapié en formas y patrones, también hay una estación de matemáticas habilitada con juegos de tablero como Bingo, juegos de piezas o fichas que encajan en tableros, cuentas de números y cordel, y hojas para trazar números. También creó un juego de tablero sencillo utilizando dados para ayudar a los niños a reconocer y contar números del 1 al 100. 

Ayudar a los pequeños a reconocer símbolos

Robinson admite que juegos como el Bingo no proporcionan a los pequeños el entendimiento más profundo de los números—“sólo los lleva a reconocer los símbolos, pero a ellos les gusta porque les da la oportunidad de jugar entre ellos.” López está de acuerdo que cierta memorización de los números es aceptable. Por ejemplo, “durante educación física podemos contar rutinas, para que los pequeños se acostumbren a escuchar números hasta 20 o 40. Esto en cuanto a la memorización.”

Alentarlos a contar cosas reales

Pero para entender qué es lo que los números significan, los pequeños necesitan experiencias concretas repetidas. Durante caminatas por la naturaleza, Twibell alienta a los niños a contar el número de bellotas que juntan, contar el número de patos que ven, o arreglar su colección de insectos en secuencia de pequeño a grande.

Staci Maldonado, la propietaria de Play & Learn Preschool en Cupertino, observó recientemente a “Molly,” nena de tres años, contando las hojas caídas mientras las colocaba en cierto patrón. Molly le pidió a su amiguita “Ivy” que le ayudara a juntar más hojas. “¿Cuántas?,” preguntó Ivy. “No sé,” respondió Molly, “pero voy a contar cuando las vaya agarrando.” Ivy empezó a contar sus propias hojas. “Te saltaste un número,” dijo Molly. “No, no me salté,” dijo Ivy. Su maestra únicamente  las observaba tomando nota mental de lo que captaba respecto a la comprensión de los números de cada una de las niñas.

Robinson alienta a los niños a contar todo en el salón de clases, desde el número de grupos étnicos desplegados sobre la pared hasta el número de niños presentes. Y es aquí donde ella comprueba que los chicos entienden el significado de los números—cuando un pequeño se queja, “Srita. Robinson, hay demasiado niños allí, usted dijo que no más de cuatro.”

Cuando empuja a los niños en el columpio, López dice “después de 20 empujones, es el turno de otro niño—eso ayuda a darle significado a los números.”

Ayúdeles a entender la suma y la resta 

A través de canciones y juegos de dedos como “Cinco Changuitos,”  Maldonado empieza a introducir conceptos como la resta. Twibell, durante la hora del círculo, juega “Bubblegum, bubblegum in a dish”. Luego después de unos cuantos turnos, reta a los niños preguntando: “Si quiero 10 y sólo tengo tres chicles en el plato ¿cuántos más me hacen falta?” Similarmente, podría mostrarles 10 osos, esconder algunos, y a continuación pregunta, “¿cuántos están escondidos?”

Tanto Maldonado como Twibell acentúan la importancia de no avergonzar a los nenos que no responden correctamente. Maldonado dice, “durante esta tierna edad es aceptable que no tengan la respuesta correcta.” Para obtener información de qué enseñar a continuación, Twibell aconseja a los maestros que pregunten, “¿Cómo sabes?”  Por ejemplo, una niñita quería hacer un libro de cartulina. Quería que tuviese ocho hojas y sólo tenía seis… hablamos y ella pudo dilucidar que le faltaban dos. Le pregunté, “¿cómo sabes?” Un chico más joven podría responder con una mirada en blanco. Esta chiquita mostró dos deditos para indicar cuantas hojas más necesitaba.  Ella sí sabía. “Esto me permite adaptar la instrucción. Si recibo una mirada en blanco, podría diseñar esta clase para el grupo.”

Matemáticas para los muy activos

Afuera de la escuela de López,  “dibujamos un avión sobre el suelo y utilizamos formas o símbolos como corazones así como símbolos numéricos, así es que en lugar del ‘5’ habría cinco corazones en el centro del cuadro del avión”  Twibell pega formas como triángulos o círculos sobre el piso. Luego pone música movida y les pide a los niños que brinquen a un círculo o a un triangulo.

Así es que ponen en movimiento los músculos grandes, dice Twibell, y “aprenden que el triangulo tiene tres lados, que los círculos pueden ser de varios tamaños.”

Aumentando “el interés, la persistencia y la habilidad”

Cuando Twibell notó que el mesero en el restaurante no sabía  escribir la orden, preguntó, “¿Quieres anotar eso, o quieres que yo te lo escriba?” Ella escribió el número tenuamente para que el niño lo pudiera trazar.  “Aumente el interés del niño,” dice Twibell. “Si se muestra interesado, proporciónele un esténcil. Queremos aumentar el interés, la persistencia y la habilidad haciéndolo natural y basado en juegos.”


Para Otras Ideas


Utilice nuestros artículos

¡Utilice el Defensor de los Niños en su trabajo! Si lo desea, puede reimprimir estos artículos en forma de folletos o en su propia publicación. Por favor cite la fuente y envíenos una copia.