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“Es hora de irse a la cama!”
Padres y otros cuidadores comparten sus consejos sobre cómo ayudar a los niños a descansar más
Traducción al castellano: Lucrecia Miranda
Cuando (mis nietos) no duermen lo suficiente están realmente irritables”, dice Andrea Jones de Long Beach. “Es difícil despertarlos por la mañana y no tienen un día muy bueno en la escuela. Cuando recojo a mi nieto (de la guardería) a las seis de la tarde le digo: ‘vamos a cenar, bañarnos, hacer la tarea y, si hay tiempo, puedes mirar la tele hasta las ocho’”.
Si bien los expertos están de acuerdo en que dormir es importante para los niños, un estudio de 2004 confirma que muchos de ellos no duermen lo suficiente (ver ¿Cuántas horas de sueño necesitamos? ). “A menudo, cuando los niños se portan mal, lo que ocurre realmente es que están demasiado cansados”, dice Loretta Jones, directora ejecutiva de Healthy African American Families (Familias Afro-americanas Saludables).
Padres y cuidadores de niños cuentan a continuación cómo ayudan a sus niños para que duerman más.
Establezca buenos hábitos de sueño
Cuando Deborah Grim, una madre de Turlock con cuatro niños, pone a su bebé de cinco meses a dormir, cuenta: “Escuchamos canciones de cuna. Lo pongo en la cuna y hago que mire su móvil. Puedes ver cómo sus ojos empiezan a ponerse soñolientos”.
“Ponga a su niño en la cuna o en la cama mientras está despierto”, en vez de dejar que se duerma en la sala de estar, aconseja Lisa Root, coordinadora de paternidad adulta en el Centro de Recursos para Padres de Modesto. “Permítales que aprendan a conciliar el sueño por su cuenta, de modo que puedan dormirse solos en medio de la noche”.
Los bebés deben acostarse de espaldas sobre una superficie firme, sin lienzo protector de cuna o almohadas, dice Root. “Los bebés no necesitan almohadas hasta que son lo bastante grandes como para pedir una”.
Desarrolle una rutina para la hora de acostarse
Las rutinas para marcar una hora de irse a la cama pueden ser simples, dice Nancy Lim Yee, directora de programa en el Centro de Desarrollo Infantil de Chinatown; algo que las familias puedan comprometerse a hacer cada noche. Después de la cena, los niños de Yee gozaban de un momento tranquilo para jugar con sus bloques, pintar o mirar la televisión. Luego tomaban un baño, se ponían el pijama, y mamá o papá les leían un cuento antes de acostarse, a las ocho de la noche. “Cuando mis niños se hicieron más grandes”, cuenta Yee, “empezaron a contribuir en las decisiones sobre la hora de irse a dormir. Les decíamos: ‘Pueden leer un capítulo o dos, jugar a un juego con su hermano, pero luego hay que apagar las luces’”.
“Mi hijo ha sido siempre bastante fácil de acostar”, dice la mamá Janell Pineda refiriéndose a Orland, “porque hemos tenido la misma rutina por mucho tiempo. Después de la cena él se baña, leemos cuentos, apago la luz y le doy las buenas noches. A veces se levanta para ir al cuarto de baño, y sabe que puede venir a darme un abrazo, pero luego ha de volver de inmediato a la cama”.
“La hora de ir a dormir está entre las siete y media y las ocho menos cuarto”, dice Lashun Willis, madre de dos niños en Los Ángeles. “Ellos no oponen resistencia porque ha sido de esa forma desde siempre”. Recien-temente su hija comenzó a despertarse por la noche pidiendo su tacita para beber. Willis le dice: “Esa taza es para el almuerzo o la cena, pero no para la mitad de la noche”.
Prepararse para ir a dormir también puede incluir asegurarse de que los niños tengan sus “favoritos“ consigo: un animal de peluche especial, la almohada, o su manta, dice Loretta Jones. “Si eso les ayuda a sentirse seguros, déjeles tenerlo. Cuando usted viaje, o vaya a la casa de un amigo por la noche, lleve [su objeto favorito] consigo para que el niño pueda dormirse más fácilmente”, añade.
“Había días en los que sucedían imprevistos, o en los que nada salía bien”, recuerda Yee, “pero es importante ser consecuente. Algunas noches puede sentirse muy cansado o tener demasiado ajetreo para atenerse a la rutina establecida para ir a dormir. Pero es importante decirle a los niños: ‘Mañana volveremos a la normalidad’”.
Sepa como sobrellevar los desafíos
Cuando las familias viven en hogares donde hay mucha gente puede ser imposible ofrecer a los niños su propio espacio para dormir. Yee dice que algunas familias con las que trabaja, como quienes residen en habitaciones individuales de hotel, apagan las luces y esperan hasta que los niños estén dormidos para terminar su día.
En otras familias el padre llega a casa del trabajo a las nueve de la noche y quiere cenar con los niños. “Las familias con niños más grandes (podrían) asegurarse de que su tarea para la escuela esté acabada”, dice Yee, “de modo que poco después de terminar la cena puedan irse a dormir”.
Cuando los padres no pueden estar presentes por la noche pueden grabarse a sí mismos leyendo un cuento para la hora de ir a la cama, dice Loretta Jones. “Oírlo puede tranquilizar al niño instantáneamente”, dice ella. “Los saca de sentirse perdidos a [pensar] ‘alguien me quiere’”.
Alivie los miedos nocturnos
Si (mis niños) se iban a dormir con tensión tenían pesadillas”, dice Yee, por lo que su familia acostumbraba a hablar de lo que había pasado ese día—incluyendo películas de miedo—durante la cena. “Reconocer las cosas que causaban miedo era mejor que simplemente poner la cabeza bajo las sábanas y tratar de dormir”, recuerda.
“Cuando había problemas de noche”, dice Andrea Jones, “esas eran las noches en las que los niños tenían pesadillas o se levantaban en medio de la noche. Si mi nieta tiene una pesadilla la acompaño y le acaricio la espalda, pero no se levanta”.
Cuídese también usted
Cuando los padres se sienten estresados “es importante tranquilizarse, así (usted) puede estar (con su) niño”, dice Loretta Jones. “Tome a su bebé, envuélvalo cómodamente en una manta, póngalo de espaldas en su cuna, y prepárese una taza de té”.
Grim dice que la mejor cosa que ella hace para sí misma es dormir la siesta cuando su bebé está descansando. “Cuando estoy tranquila y relajada, él está mucho mejor también”, dice.
Busque ayuda si hace falta
Root aconseja a las familias que hablen con su pediatra cuando su hijo tiene problemas para dormir, o aparenta tener dolor, o está demasiado asustado a la hora de irse a dormir. Los problemas de salud como el asma también pueden hacer más difícil para los niños conciliar el sueño.
Los padres también pueden hablar con familiares, vecinos y amigos, aconseja Loretta Jones. “En todas partes hay gente que puede ayudarle. Las familias (no deberían) tener vergüenza de preguntar”.
¿Cuántas horas de sueño necesitamos?
| Edad | Horas diarias de sueño |
| 0-3 meses | 10-18 horas |
| 3-11 meses | 9-12 horas, con 1 o 2 siestas de entre media hora y 2 horas |
| 1-3 años | 12-14 horas |
| 3-5 años | 11-13 horas |
| 5-12 años | 10-11 horas |
| Adolescentos | 8.5-9.5 horas |
| Adultos | 8 horas |
Para más información: National Sleep Foundation (Fundación Nacional para el Sueño), www.sleepfoundation.org (en inglés)
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de Marzo-Abril 2007 Edición | Criando a los niños serie
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