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Viendo el éxito

Los problemas de la vista son el origen de muchas de las dificultades de los niños en la escuela, pero existe ayuda disponible


Traducción al castellano: Lucrecia Miranda

Joy y César Vega, de San Pablo, notaron que sus hijos estaban teniendo problemas para leer y concentrarse y que estaban retrasándose en la escuela. Entonces les llegó una carta del maestro de los chicos recomendando exámenes de la vista, acompañada del folleto de una organización llamada JVQ California que provee exámenes y lentes recetados gratuitos.

Una vez que los niños comenzaron a llevar lentes, Joy Vega escribió lo siguiente en una carta a JVQ California: “Mis hijos han conquistado finalmente su mayor desventaja. Ahora tienen las herramientas que necesitan para participar en clase al cien por cien. Mi hijo me preguntó: ‘Mami, ¿por qué ahora veo las cosas más claras y más cercanas?’ Le dije que era la respuesta a nuestras plegarias”.

Estudios existentes muestran que los niños de familias de bajos ingresos tienen menos probabilidades de obtener lentes y exámenes oculares cuando lo necesitan. Y los niños que tienen dificultad para ver bien a menudo tienen dificultades en la escuela, en los deportes y, a veces, con su autoestima (Buena vista: bueno para los niños). Si bien los exámenes oculares y los lentes recetados de los niños pueden resultar costosos, ambos están cubiertos por seguros médicos gratuitos o de bajo coste, y por organizaciones sin fines de lucro de California que ayudan a familias de bajos ingresos que no califican para los programas oficiales (ver recursos).

Pasos para una vista mejor

La Asociación Americana de Optometría recomienda que todos los niños sean sometidos a un examen de la vista cuando tienen de seis a ocho meses, otro cuando tienen de dos años y medio a tres años, y luego cada dos años. Los expertos recomiendan a los padres:

1) Concertar un examen de la vista para sus hijos en la escuela, clínica, o consulta del pediatra

2) Si se detecta algún problema, contactar con una organización que trabaje con temas de visión (ver recursos) para informarse sobre exámenes oculares y lentes gratuitos o de bajo coste

3) Llevar a su hijo a un oculista. Si el examen extenso arroja algún problema, pida una receta para hacerle lentes

4) Lleve la receta a algún óptico que participe en Medi-Cal, Familias Saludables u organizaciones sin fines de lucro dedicadas a problemas de la vista.

Exámenes de la vista

Las escuelas revisan periódicamente la vista de los niños, a diferentes edades según el distrito. Sin embargo, quienes estén ausentes ese día o cuya familia se ha mudado pueden perder la oportunidad. Si esta evaluación detecta algún problema, las escuelas le hacen saber a los padres que el niño debería someterse a un examen completo y en general incluyen información sobre organizaciones sin fines de lucro que podrían ayudarles con los gastos (ver recursos).

“Necesitamos más enfermeros escolares para hacer un mejor seguimiento y (asegurarnos) de que todo niño que necesite gafas pueda tenerlas”, dice Dee Apodaca, administradora de enfermería escolar de Los Ángeles.

Los padres también pueden llevar a sus hijos para exa-minarlos de la vista en una clínica o en el consultorio de su pediatra. Los proveedores de cuidado infantil, trabajadores sociales y otras agencias también pueden derivar los niños al oculista.

Conseguir lentes recetados

Incluso después de que los padres se enteren de que su hijo tal vez tenga problemas en la vista, los problemas de visión suelen permanecer sin corregirse por diversas razones:

  • Problema “invisible”: “Los padres buscan atención médica más pronto cuando pueden ver el problema”, como en el caso de una herida, dice María Castro, consejera de servicios al alumno y asistencia en el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles. Pero los niños con problemas de visión están “sufriendo de muchas formas invisibles: socialmente, académicamente y físicamente” (ver recuadro).
  • Costo elevado: Las familias de bajos ingresos pueden eludir procurar atención médica para problemas en la vista porque es caro. Pero si los niños tienen cobertura de Medi-Cal o de Familias Saludables pueden acceder a exámenes oculares y lentes recetados gratuitos. En caso de que las familias no sean elegibles y no tengan seguro médico privado las organizaciones sin fines de lucro pueden ser de ayuda (ver recursos).

“Nuestro programa está dirigido a las personas trabajadoras pobres que no pueden costearse el seguro de salud”, dice Jason Vitaich, administrador de la Fun-dación Californiana de la Visión. “Buscamos expresamente aquellos niños que están atrapados en las grietas [ del sistema]”, concuerda Scott Bell, presidente de JVQ California. “Si podemos encontrar a un niño que necesita gafas nosotros se las conseguimos”.

  • Falta de oculistas: Especialmente en las áreas rurales hay “muchísimos pacientes (oculares) pero pocos méd-icos”, dice Vitaich. JVQ está planeando poner en marcha un van para visitar a los niños de áreas rurales: “El niño entrará al van con problemas para ver y saldrá con un par de lentes en su rostro”, dice Bell.
  • Estatus inmigratorio: Las familias indocumentadas pueden tener temor de acercarse a organizaciones que les pidan llenar formularios en los que se solicitan sus números de seguridad social. Asimismo, puede ser que las familias en las que algunos miembros no tienen papeles no sepan que los niños que nacen aquí pueden calificar para obtener lentes gratuitos a través de Medi-Cal o Familias Saludables, o que algunas organizaciones sin fines de lucro pueden ayudarles a cubrir los costos de los niños que no sean elegibles (ver recursos).

Buena vista: bueno para los niños

  • Alrededor del 80% del aprendizaje de los estudiantes depende de una buena vista, según la Asociación Americana de Salud Pública. Alrededor del 10% de los preescolares y del 25% de los alumnos en la escuela primaria tienen problemas de visión que interfieren con el aprendizaje.
  • Cuanto más tiempo permanezcan sin corregir los problemas de visión mayores serán las probabilidades de que el niño sufra retraso escolar, se sienta desanimado y frustrado, y que tenga problemas de comportamiento, dicen expertos.
  • Un estudio de Florida demostró que, cuando los niños comenzaron a usar los lentes que necesitaban, 62% mejoró su rendimiento escolar, 69% tuvo menos problemas de comportamiento y 77% se sintió mejor en la escuela en general (JVQ Florida, 1999).

Síntomas de alerta

Los niños con problemas de visión suelen tener algunos de los síntomas que a continuación se describen (si bien algunos de estos síntomas pueden ser expresión de discapacidades del aprendizaje—ver Con Los Niños: “Algo que debo aprender cómo manejar”—ó de otro tipo de problemas):

  • Dolores de cabeza frecuentes, mareos, vista cansada, visión borrosa o doble
  • Entornar la vista o restregarse los ojos; cerrar un ojo para actividades que han de hacerse de cerca
  • Los ojos no se mueven al mismo tiempo, están rojos, o lagrimean
  • Mantener la cabeza demasiado cerca de los libros o de la mesa de trabajo
  • Problemas para copiar de la pizarra o del proyector
  • Perder a menudo el punto de la página cuando se está leyendo
  • Mostrar fatiga, moverse nerviosamente, o sentirse frustrado en el salón de clase
  • Problemas de coordinación entre la vista y las manos (tal como al jugar a la mancha o abrocharse los botones)
  • Dificultad para bajar escaleras o bordillos, o para caminar alrededor de pozos o baches
  • Problemas para ver detalles (al mirar la TV o películas), o para distinguir objetos distantes (por ejemplo, pájaros y hojas).

Recursos

Ayuda para exámenes de visión y lentes recetados Medi-Cal y Familias Saludables ofrecen exámenes oculares y lentes gratuitas o de baja costo para niños y jóvenes de menos de 18 años (la atención restringida de Medi-Cal no incluye este servicio).

Programas que ayudan a pagar por la atención ocular:


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