PDFs y Herramientas

Alimentación apropiada desde la infancia

Padres, proveedores y expertos en nutrición comparten consejos para ayudar a que bebés y niños de menos de tres años coman sano


Traducción al castellano: Lucrecia Miranda

Puede ser que aquellos padres de bebés y niños con miles de preocupaciones en la cabeza sientan que alimentar a sus hijos con comidas sanas es muy difícil cuando a ello se suma todo lo demás. Una encuesta reciente de Alimentos Gerber (“Alimentando a bebés y niños”) encontró que casi un cuarto de los niños de menos de dos años no comía frutas y vegetales todos los días y que el vegetal más común era...patatas fritas. La encuesta también demostró que había bebés bebiendo sodas y que la mayoría de los pequeños comía dulces y aperitivos salados todos los días.

Estos hábitos alimenticios impactan directamente en la salud de los bebés. “Los padres están viendo los efectos inmediatos del sobrepeso en los niños”, dice Diana Dixon, nutricionista del programa de alimentación en guarderías de Chula Vista. Cada vez más niños con sobrepeso presentan enfermedades que anteriormente sólo se veían en los adultos, tales como diabetes, alta presión, alto colesterol e incluso artritis.

“Los niños que beben demasiado jugo o sodas acabarán en el dentista” con caries, dice Stephanie Clark, administradora del programa de nutrición infantil en 4Ces, en el condado de Ala-meda. Y es posible que “los niños que mantienen una dieta saludable...[tengan] más energía que los niños con dietas pobres”.

Sin embargo, hay esperanza: Padres, proveedores de cuidado infantil y expertos en nutrición ofrecen consejos sobre comidas nutritivas para bebés y niños de menos de tres años de edad que aquellos padres atareados pueden pre-parar, y que hasta los niños más quisquillosos pueden comer.

Amamante a su bebé

Amamantar es lo mejor para los bebés durante todo el primer año, dice Ferrera. “La nutrición derivada de la leche materna es superior, y hay estudios que demuestran que los bebés que han sido amamantados luego tienden a no ser tan obesos”. Los proveedores de cuidado de niños pueden apartar un área en la que las mamás puedan amamantar o dar a sus hijos leche materna extraída mecánicamente, dice Clark.

Algunas madres sólo dan leche materna a su hijo durante el primer año de vida; sin embargo, Clark dice que habría que dar a los bebés cereal infantil de arroz alrededor de los cuatro meses, puré de frutas y vegetales a los seis meses y carne pisada y otras proteínas alrededor de los siete u ocho meses.

Aprenda qué necesita su hijo

Los niños en los tres primeros años de vida han de comer unas 1000 calorías diarias, algunos días más, otros menos.

La mayoría habría de comer tres comidas diarias y dos aperitivos por día, comiendo más o menos cada dos horas, dice Clark. “Cuanto más activos son los niños, con más frecuencia han de comer”. Asimismo, los niños de esta edad deben tomar agua a lo largo de todo el día, leche (entera hasta los dos años y luego desnatada) o agua con las comidas y jugo al 100 por ciento (alto en azúcar) sólo durante los aperitivos, agrega.

Prepare aperitivos y comidas rápidas

“Sé lo que se siente cuando una ha trabajado todo el día y está cansada, y tu hija está llorando porque tiene hambre”, dice Jennifer Hill. Hill, quien trabaja como proveedora familiar en su guardería de Fremont, es madre de dos niños, de 8 y 10 años respectivamente.

“Le digo a los padres que sienten a los niños en la cocina con algo de yogurt y unos Cheerios mientras prepara la cena. Luego, si agrega un poco de proteínas a la hora de la cena y algo de frutas y verduras, ya tienen una comida completa”.

Otro consejo para padres muy ocupados: tenga “tentempiés” (aperitivos) saludables siempre a mano ni bien llegue a su casa: zanahorias, pedacitos de queso o cereales bajos en azúcar. Hill sugiere también a los padres preparar algo de comida durante los fines de semana—para calentar dur-ante el resto de la semana—como por ejemplo poner un par de pollos en el horno o cocinar arroz extra.

Sea creativo con los vegetales

“Cuando hago que los tentempiés sean divertidos los niños los comen”, dice la proveedora familiar de cuidado de niños Ana Mujica. Mujica prepara algunas caras divertidas con zanahorias, apio y queso. “Van comiendo pedacitos de la cara y antes de que se den cuenta se están comiendo los vegetales”, agrega.

“Me gusta hacer salsa para los espaguetis”, dice Hill, “porque siempre puedes meterle dentro pedacitos de brócoli, calabacines, o incluso una hamburguesa de vegetales...Apenas se nota”. También puedes mezclar fruta en el yogurt, preparar sorbetes de fruta fresca, bollos con trocitos de fruta (fresas o bananas) o vegetales gratinados (zanahorias o calabacines).

Trate de preparar los alimentos de distintas maneras. En ocasiones Hill rocía un poco de canela sobre una manzana cruda. Algunas veces los niños comen zanahorias crudas; otras veces, cocinadas. Si no les gusta co-mer el melón en pedazos, pruebe con bolitas de melón.

Haga cambios en la dieta de su niño de a poco

Nunca es tarde para agregar comidas saludables a la comida de su hijo. Puede mezclar nuevas comidas con las favoritas de sus hijos, como por ejemplo agregando atún o arvejas a los macarrones con queso, haciendo un sandwich tipo tablero de ajedrez con una rodaja de pan blanco y otra de pan integral, o agregándole salsa de queso al brócoli. También puede mezclar arroz blanco e integral y agregarle harina integral a sus recetas.

“Mi niño mayor odia las frutas y los vegetales”, dice María Valencia, mamá de dos niños de cuatro y siete años en Chula Vista, “asi que tengo que ser creativa. Aprendí a servir las fresas con un poquito de crema batida o a mezclar moras en los batidos con leche.

Cuando Valencia cocina la comida mexicana tradicional, la hace más saludable usando pavo molido sin grasa en vez de carne de vaca, y agregando zanahoria rallada. “Está tan chiquita que mis hijos ni se dan cuenta de que está allí”, dice. También usa tortillas de maíz en vez de tortillas de harina y spray para cocinar, en vez de aceite. Los padres también puden recortar grasas, dice Joan Thompson, dietóloga registrada de La Clínica de la Raza, pisando los frijoles con el ajo en vez de cocinarlos en aceite, y no rehogando el arroz y los fideos en aceite antes de cocinarlos.

Enséñele a sus niños a elegir bien

Mary Ann Ferrera, nutricionista en el Consejo para el Cuidado de Niños de Contra Costa, sugiere enseñar a sus pequeños a que reconozcan las comidas saludables como “comidas de todos los días”, y a aquellas aperitivos y postres menos saludables como “comidas ocasionales”. Pero si usted está comprando comida saludable para sus hijos y comida basura para usted, ¡prepárese para batallas constantes!

Los padres han de recordar que en definitiva lo que coman depende de los niños. “No los fuerce a probar algo nuevo o a terminar su plato, porque ello se volverá en su contra”, dice Ferrera. “Los padres pueden recordarles a sus hijos que aunque no les haya gustado alguna comida en el pasado, pueden descubrir que les gusta tiempo después”.


Utilice nuestros artículos

¡Utilice el Defensor de los Niños en su trabajo! Si lo desea, puede reimprimir estos artículos en forma de folletos o en su propia publicación. Por favor cite la fuente y envíenos una copia.