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Choque cultural en casa

Consejos para familias inmigrantes: Cómo comunicarse cuando sus hijos están "americanizándose"


Traducción al castellano: Lucrecia Miranda

Dos años después de que Patricia Mayer llegara a Estados Unidos, sus hijos-en ese entonces en cuarto y quinto grado-comenzaron a resistir las visitas familiares a México; poco tiempo después, los niños empezaban a "dar guerra". Siendo de México, cuenta Mayer, "no estaba acostumbrada a ver a los adolescentes como 'monstruos'".

Mayer, hoy vice-presidenta de desarrollo curricular en el Parent Institute for Quality Education de San Diego (Instituto de Padres para la Educación de Calidad o PIQE, según sus iniciales en inglés), advierte: "La cultura americana va a absorber a sus hijos; usted ha de crear lo que esta sociedad no tiene"-conexión con su cultura tra-dicional. Al mismo tiempo, "tiene que saber en qué mundo vive su hijo", dice Dora Pulido-Tobiassen, antigua directora de proyecto en California Tomorrow.

Padres y educadores ofrecen los si-guientes consejos para mantener la proximidad familiar:

Aprender un poco de cada cultura.

Educar a su hijo en una nueva cultura puede requerir repensar ciertas concepciones tradicionales. "Hay cosas positivas en cada cultura y los padres precisan seleccionar lo mejor de cada una", aconseja Nancy Lim Yee, trabajadora social en psiquiatría en el Centro de Desarrollo Infantil de Chinatown en San Francisco.

Yee agrega que su generación fue criada para ser "muy obediente y callada en la escuela", dispuesta a sacrificarse a sí misma por la familia o el grupo. Hoy en día, cuando ha de educar a sus hijos en tiempos de una cultura individualista y competitiva, Yee reconoce que "los chicos tienen otras ideas". Aún así, Yee habla con sus hijos a menudo sobre la importancia de la familia y de resolver juntos los problemas.

En la cultura china, agrega Yee, "algunos padres sienten que elogiar a un niño lo hace vanidoso. Tenemos que trabajar mucho con algunas familias chinas sobre la importancia de promover la autoestima".

Linda Lilly, especialista en educación con United Indian Nations (Naciones Indígenas Unidas), recuerda las dificultades que enfrentó para encontrar equilibrio entre la reservación y la sociedad allí afuera. Cuando sus hijos comenzaron la escuela, cuenta, "les dije que tenían que levantar la mano y mostrarse seguros en clase, pero que cuando volvían a casa tenían que escuchar con atención cuando sus mayores estaban hablando".

Asegúrese de que su hijo no se olvide de su idioma.

Es importante que sus niños sigan entendiendo su idioma, aconseja Pulido-Tobiassen, quien sólo habla en castellano con su pequeño hijo. Pulido-Tobiassen alienta a los padres a hablarle a los niños en su lengua nativa, aún cuando éstos contesten en inglés.

Sin embargo, no trate de forzarlos a que hablen su lengua, advierte Mayer, o "se rebelarán más tarde".

Comparta su cultura con sus hijos.

Lilly comenzó a introducir a sus tres hijos en la cultura Navajo desde recién nacidos. "Escuchando la percusión y las campanas y mirando los colores", dice, absorbieron las tradiciones americanas nativas a través de todos sus sentidos.

Ayude a sus hijos a que se sientan atraídos por su cultura, aconseja Mayer, a través de actividades entretenidas tales como hacer tamales para Navidad, asistir al Día de los Muertos o participar en eventos del Año Nuevo Chino. Además, dice María Cardiel-una madre voluntaria trabajando como presentadora en Radio Bilingüe-explicar leyendas y celebraciones a sus hijos "es una manera de que yo aprenda también".

Mantenga-¡o cree!-lazos con la familia en el sentido más amplio.

Si los abuelos, tíos y tías no viven cerca de su casa, usted puede crear su propia "familia extensa", dice Mayer. "Mis amigas latinas se convirtieron en 'tías' y mis hijos les respondían como si fueran tías de verdad". Mayer también lleva a sus hijos a visitar a su familia en México todos los años.

Hágase tiempo para hablar y escuchar a sus hijos.

Aquellos padres que están tratando de sobrevivir en una cultura extraña pueden sentir que su trabajo es simplemente el de "darle de comer a sus hijos" y darles cosas que ellos mismos nunca tuvieron, dice Esther Chan, quien trabaja como enlace con los padres en el Centro Familiar Wu Yee de San Francisco. Sin embargo, dice, "abrazar a los niños es mejor que darles un regalo".

Preste atención y determine cuándo y dónde sus hijos prefieren hablan con usted, sugiere Mayer. Puede ser que algún cuarto en particular o cierta actividad a la hora de ir a dormir o el camino compartido a la escuela motiven a su hijo a abrirse más.

Setha Nhim, director de un programa de cultura camboyana para niños en Fresno (vea Learning their families’ culture, en inglés), alienta a los padres a contar historias sobre su propia infancia y algunas de las dificultades que han tenido que atravesar. Nhim, inmigrante camboyano y padre de tres hijos, afirma que "los niños necesitan escuchar sobre los buenos tiempos y los malos (también)".

Involúcrese en la escuela de sus hijos.

Las escuelas ejercen una gran influencia sobre los niños, dice Yee, quien alienta a los padres a trabajar con las escuelas para crear oportunidades de intercambio cultural. Cuando sus hijos estaban en la escuela, dice, acostumbraba a llevar historias y comidas especiales para los feriados escolares, como por ejemplo pequeños pasteles representativos de la luna para el Festival Chino de la Luna.

Aunque usted no tenga mucho tiempo, trate de estar allí cuando pueda, dice Carla Dardon, natural de Guatemala y coordinadora para el desarrollo del liderazgo en el Centro Tyreell para Padres de Hayward. Dardon trabajaba como voluntaria en la escuela de sus hijos en los días que tenía libres en su trabajo a tiempo completo en un restaurante.

Recuerde que usted puede ayudar a sus hijos a aprender, aún cuando no hable inglés.

Usted tiene derecho de requerir que alguien traduzca para usted en la escuela, señala Lupe Carrasco, administradora regional de Radio Bilingüe. Asimismo, Nhim recuerda a los padres que aunque éstos no entiendan la tarea escolar de los niños, aún pueden echarle un vistazo y asegurarse de que completen su trabajo.

Edúquese tanto como pueda.

Cuando usted se encuentra trabajando y criando a sus hijos al mismo tiempo, es fácil aislarse y más difícil tomar clases. Sin embargo, es bueno ocuparse de aprender inglés de la mejor manera que pueda.

"Los niños necesitan ver una madre fuerte", dice Sharon Aminy, inmigrante de la India y promotora familiar en el Healthy Start y Centro de Recursos Familiares Winton de la ciudad de Hay-ward. "Existe un cambio de roles cuando a los niños les toca traducir, y ellos lo perciben".

Los padres pueden decir: "Puede ser que ahora no sepa inglés, pero voy a aprender", dice Mayer. A los 55 años, Marta Serrano, de National City, aún no habla mucho inglés, pero ahora que una de sus hijas se encuentra terminando su doctorado, Serrano está volviendo a la escuela. Dice Serrano: "Ahora es mi turno".

Para más ideas

  • Júntese con otros padres. Departamentos de salud mental de varios condados y programas de cuidado de niños ofrecen grupos para padres en los que éstos pueden compartir sus preocupaciones en su lengua nativa. Alternativamente, usted puede formar su propio grupo con otros padres a través de la escuela, iglesia, centro de recursos para la familia o guardería infantil.

  • Sintonice la radio local o estación de TV en su idioma. Es muy posible que su comunidad ofrezca recursos para familias en su mismo idioma. Por ejemplo, Radio Bilingüe ofrece La Placita Bilingüe, un programa semanal en castellano en el que los padres llaman directamente al programa. Puede acceder al programa en la sintonía 91.5 en Fresno, 90.9 en Salinas, 88.7 en Modesto, 90.1 FM en Bakersfield y 88.7 VM en El Centro, o a través del sitio web www.radiobilingue.org.


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