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Comadres/compadres: líderes y mentores

Graduados de curso de entrenamiento para el liderazgo de Healthy Start ayudan a otros padres a conectar con recursos escolares y comunitarios


Traducción al castellano: Lucrecia Miranda

"En mi país es difícil traer los padres a la escuela", afirma Imelda Vera, una madre de 33 años, originaria de México, en Bell (California). Pero en la escuela primaria de su hijo, Nueva Vista, Imelda comenzó a oir sobre un curso de entrenamiento de 12 semanas para el liderazgo de padres. "La gente que pasó por el programa decía que tenían mejores vidas y que sentían que querían hacer más trabajo voluntario", dice Vera. Tras haber completado el curso hace un año y medio, Vera dice con confianza: "Ahora me siento como que soy una especie de líder".

El curso, llamado Comadre/Compadre, se ofrece a través del programa Healthy Start de Bell, y es parte de un programa existente a nivel de todo el estado para llevar salud, educación y servicios sociales a las escuelas. Vera ha asistido también a talleres de Healthy Start sobre asma, diabetes y medicina de emergencia. Beatrice González, graduada de la primera promoción de Comadre/ Compadre hace cinco años, inscribió a su hijo en el Programa Jade, un programa para la concientización juvenil y prevención en temas de drogas y pandillas. "Él tomó el curso con mucha seriedad. Hablaba de eso en casa y decía cosas como: 'Mi papá no debiera estar fumando dentro de la casa'".

Los graduados del programa Comadre/Compadre "se convierten en líderes en la escuela y orientan a aquellos que necesitan recursos", dice Teresa Jacobo, coordinadora del Grupo de Padres Comadre/Compadre, y egresada con la primera promoción cinco años atrás. "El liderazgo era una prioridad", recuerda Beatrice González, también egresada de la primera promoción. Vera ha trabajado como voluntaria en la escuela de su hijo, haciendo de todo, desde laminar materiales con plástico hasta hacer cumplir el reglamento de uniformes o asistir a talleres de alfabetismo. Los egresados de Comadre/ Compadre también reciben entrenamiento para actuar como asistentes en el salón de clase.

Ayudar a otros padres

González recuerda que en su primera clase "la gente decía que quería saber más sobre servicios legales y de salud para pasarlos a la comunidad". En la actualidad, uno de los servicios más importantes de las comadres es el de proveer un extenso sistema de consulta y derivación para diversos servicios. Hace poco, González derivó a una clínica local a una mujer cuyo sobrino, recién llegado de México, sufre de espina bífida.

En el curso, dice Vera, "aprendí que es importante hablar de violencia doméstica, en vez de ignorarla". Recientemente ayudó a una joven a dejar a su abusivo esposo, y "ahora ella está trabajando y se encuentra mejor", reporta Vera. Sylvia Casas, comadre desde hace tres años, dice que también ha orientado a padres para que asistan a clases de ESL (Inglés como Lengua Extranjera), servicios psicológicos, y clases de ciudadanía, entre otras cosas.

Liderazgo comunitario

Vera dice que el programa Comadre/ Compadre también la motivó a ingresar en Padres de Bell, un grupo en el que padres de todas las escuelas se reúnen los martes a la noche para discutir problemas comunes. Vera lo describe como "un grupo fuerte. Algunas son comadres, otras no". Últimamente han estado concentrándose en el tema de la sobrepoblación estudiantil y la necesidad de contar con más instalaciones escolares, y han conseguido que miembros del consejo del distrito se unan a ellos.

González también ha trabajado con comadres de diferentes escuelas, y ha planeado caminatas y otras actividades para recaudar fondos para el cáncer de mama. Hasta hoy han juntado casi $6.000 para proveer acceso a mamografías a personas de bajos ingresos, independientemente de que sus hijos asistan o no a las escuelas de Bell.

Casas, madre de cuatro hijos, participa en un programa que distribuye alimentos para familias necesitadas. También se ha convertido en activista. Cuando escuchó que los recortes en el presupuesto del estado podrían eliminar fondos para la participación de padres en las escuelas se unió a otros padres para recaudar firmas en una carta en la que se urgía la continuación de las subvenciones. Recientemente escuchó que los fondos para la participación de padres quedaron fuera de la lista de recortes. El éxito de esta protesta "me dio más poder", dice Casas.

A través de experiencias como éstas, comadres y compadres a menudo "consiguen inspiración para volver a la escuela o al trabajo", dice Jacobo.

El entrenamiento

Programa del curso: Los padres se reúnen una mañana a la semana durante doce semanas. El programa se centra en herramientas para la comunicación, autoestima (propia y la de los hijos), resolución de problemas, voluntariado en la escuela, y herramientas y estrategias para el liderazgo, especialmente utilizando recursos de la comunidad.

Formato: Las clases son impartidas por un maestro de educación de adultos y un educador de salud. El maestro generalmente presenta un tema, tal como las ventajas y desventajas en el uso de uniformes escolares, el cual se discute a menudo en pequeños grupos, y luego en una discusión más general a nivel de toda la clase. También es frecuente la presencia de ponentes invitados.

Apoyo continuo

Una vez egresados del curso, comadres y compadres en cada escuela asisten a reuniones mensuales en las que comparten información sobre actividades en la escuela. Asimismo, cada escuela elige dos representantes para asistir a reuniones mensuales del Consejo Comadre/Compadre en las que comparten información sobre todas las escuelas del distrito. También pueden llegar a tener discusiones sobre candidatos en diversas elecciones y noticias relevantes en las ciudades de Bell, Maywood, Huntington Park y Cudahy. Los representantes, o la misma Teresa Jacobo, reportan luego los temas tratados en la reunión a las comadres y compadres de cada escuela. Jacobo afirma que justamente acaban de mantener una importante reunión sobre una reorganización en el distrito escolar de Los Angeles, un foro abierto al que asistieron 300 padres y representantes del distrito.

Participación de la administración: "Nosotros resaltamos frente a la administración que es más fácil para los padres hablar con otros padres que con un funcionario", dice Jacobo, a lo cual agrega que los funcionarios saben el valor que tienen los voluntarios que han sido entrenados. Barbara Howington, directora de la escuela Nueva Vista Elementary dice: "Creo fuertemente que existe una asociación entre la escuela y los padres. Lleva tiempo construir liderazgo, habida cuenta que muchos padres no quieren hacer trabajo voluntario, pero las comadres y compadres han prestado gran apoyo a la participación de los padres". Howington aprecia de modo especial la clase semanal de las comadres sobre entrenamiento, la cual ayuda a los padres a colaborar con sus hijos en el hogar. Howington se reúne con el grupo una vez por mes para discutir las necesidades de la escuela; en la actualidad están recaudando dinero para instalar una señal eléctrica exterior.

Resultados

Comadres y compadres tienen la satisfacción de saber que han ayudado a muchos otros padres. La mayoría de ellos habla también de los beneficios para su propia persona: "Me siento como un líder"; "ahora tengo más poder"; "ahora quiero volver a la escuela".

"Aprendí a ser yo misma y a ayudar a otros", dice la comadre Victoria Fernández. Además, agrega que el curso también le ayudó con herramientas para ser mejor madre: "Ahora sé cómo escuchar más a mi hijo y entender cuándo tengo que ser flexible".


Entrenamiento Comadre/Compadre

  • Duración del curso: 12 semanas.

  • Instructores: instuctores de la Escuela Huntington de Educación de Adultos y educadores de salud del hospital local.

  • Idiomas: español, con traducción al inglés cuando es necesario.

  • Fondos: Al comienzo, los fondos provenían de una subvención de Healthy Start. En la actualidad, tanto el distrito escolar como los departamentos de servicios sociales y de salud del condado prestan apoyo al programa.

Contacto: Healthy Start de la ciudad de Bell, (323) 560-4162.


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